De historia y política. La primacia del relato

Antonio ELORZA

En los últimos años, han cobrado una importancia creciente, tanto la escritura histórica en forma de relato como la utilización del relato de base histórica como plataforma de apoyo a planteamientos políticos. Por lo menos en España, esta tendencia se encuentra acompañada por un éxito creciente de la novela histórica o pseudohistórica, habitualmente de baja calidad, lo mismo que el cine (ejemplos recientes, los detestables biopics sobre Juana la Loca y Teresa deJesús). Esta intervención se va a centrar en la articulación entre política y relato histórico. No obstante, resulta imprescindible anotar algunas consecuencias negativas de la pretensión por parte de muchos historiadores de conceder prioridad a la forma narrativa : el libro de historia tiende a convertirse en visita guiada, donde el guía subraya, enfatiza, oculta, y en definitiva manipula. Impide detenerse en la articulación de los distintos componentes del cambio histórico. el historiador tiende a integrarse en la narración, dictando la línea de evolución que a su juicio hubiera debido seguir el proceso histórico.
Por otra parte, el relato de naturaleza o de apariencia histórica cobra asimismo un peso cada vez mayor a la hora de fundamentar las propuestas políticas. Algunos ejemplos : la historia como mitología y el silencio del historiador : el preámbulo del Estatuto de Cataluña. la reproducción de una visión ideológica de la historia : el Plan Ibarretxe. el retorno de la hagiografía : la biografía de Mahoma por Tariq Ramadan, y otros casos.